Sin platos, sin tenedor y sin ningún Alboroto.
Te comes una RUBÄ y ya.
RUBÄ te acompaña a todos lados y en todo momento.
Son siempre la opción más sencilla y son perfectas para compartir. Puedes llevarlas a la playa, a la oficina, en un día de paseo, en un trekking, para comer en casa o donde tú quieras.